El mercado parece castigar el recorrido dramático de la Albiceleste, que sufrió en sus últimos partidos pero volvió a mostrar capacidad de reacción, y premia el presente de Francia, la solidez de España y el envión de Inglaterra tras eliminar a Noruega.
De todos modos, las cuotas no representan una sentencia deportiva, sino una fotografía del dinero, la percepción pública y el riesgo de las casas antes de las semifinales. Argentina, acostumbrada a vivir en el límite durante este Mundial, llega otra vez con el rol que mejor parece quedarle en la previa: menos favorita para los mercados, pero plenamente viva en la cancha.