El secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste, Rubén «Pollo» Sobrero, cuestionó al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, por el operativo policial desplegado durante la madrugada del 12 de julio en el Obelisco, tras la clasificación de la Selección Argentina a las semifinales del Mundial 2026. El sindicalista denunció una nueva represión contra quienes se acercaron a celebrar el triunfo.
A través de una publicación en X, Sobrero apuntó directamente contra el mandatario porteño: «Otra vez lo mismo. Jorge Macri reprimiendo a la gente que fue al Obelisco a festejar un triunfo de Argentina». Luego lanzó una pregunta cargada de críticas: «Si tanto odian este país, ¿por qué no se van?».
El referente sindical sostuvo que el contexto económico convierte al fútbol en uno de los pocos momentos de alivio para gran parte de la sociedad. «Dejen que la clase trabajadora tenga una alegría en medio de tanto ajuste, salarios que no alcanzan y familias que no llegan ni a mitad de mes», escribió.
Sobrero también afirmó que «para muchos, la ilusión de que Argentina vaya por la cuarta Copa es lo único que les permite respirar un rato». En ese sentido, volvió a cargar contra el Gobierno de la Ciudad al concluir su mensaje con una frase contundente: «Ni eso soportan».
Gabriel Solano también apuntó contra Jorge Macri
Las críticas de Sobrero se sumaron a las que horas antes había expresado el presidente del Partido Obrero, Gabriel Solano, quien también responsabilizó a Jorge Macri por el operativo. «Mandan hidrantes y a cazar gente a las 4 de la mañana en el Obelisco por festejar un partido. Qué pedazo de facho que sos, Jorge Macri», escribió el dirigente de izquierda.
Solano sostuvo además que quienes se movilizaron al centro porteño buscaban «una alegría legítima en medio de este contexto de malaria total» y acusó al Gobierno de la Ciudad de utilizar a la Policía para «reprimir a los laburantes y a la juventud». Los cuestionamientos de ambos referentes de izquierda se produjeron tras los incidentes registrados durante los festejos por la victoria argentina ante Suiza.
Una pena que se mezcle todo políticamente. De vuelta la gente puede festejar en paz y orden. Poco ayuda esta confusión ideológica dando rienda suelta a justificar lo injustificable. Ocurrió también aquí en Pinamar. Festejar es una cosa. Romper el país con los festejos es otra.
