La magnitud del fenómeno se sintió con mayor fuerza en el sur y el norte del conurbano, donde localidades como Ezeiza y Lomas de Zamora registraron la caída de 70 milímetros de agua en apenas sesenta minutos.
En el partido de Escobar, el impacto del viento generó destrozos de magnitud en sectores como Garín, El Cazador y el centro de la localidad. Vecinos de la zona reportaron voladuras de techos y el estallido de vidrieras en diversos comercios debido a la presión de las ráfagas.
La situación en Quilmes resultó igualmente crítica, con importantes inundaciones que dejaron automóviles casi completamente cubiertos por el agua y arrastraron árboles por la vía pública.
Las autoridades municipales solicitaron a la población permanecer en sus hogares mientras los equipos de Defensa Civil, Espacios Públicos y Guardia Urbana trabajan en las áreas afectadas.
En paralelo, la red eléctrica sufrió graves daños; según la última actualización de las 8:15 hs, la empresa Edesur registra un total de 7.837 usuarios sin suministro, mientras que en el área de cobertura de Edenor el total de usuarios sin luz asciende a 8.866, totalizando más de 16.000 hogares afectados en la región.__IP
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene la alerta amarilla para gran parte de la provincia de Buenos Aires, con proyecciones de precipitaciones acumuladas de hasta 60 mm y ráfagas que podrían alcanzar los 80 km/h durante la jornada de este sábado.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene la alerta amarilla para gran parte de la provincia de Buenos Aires, con proyecciones de precipitaciones acumuladas de hasta 60 mm y ráfagas que podrían alcanzar los 80 km/h durante la jornada de este sábado.__
