Según reporta El Retrato, el fin de semana largo por el feriado del 12 de octubre dejó en Mar del Plata un movimiento turístico moderado, aunque con circulación de personas en distintos sectores de la ciudad. Si bien no se produjo una llegada masiva de visitantes, los paseos comerciales, la costa y los espacios de recreación concentraron buena parte de la actividad.
De acuerdo con los datos del sector hotelero, las reservas se ubicaron en un 45%, un nivel que quedó por debajo de los registros que Mar del Plata supo alcanzar en otros fines de semana largos de esta época. Uno de los principales factores que condicionaron la actividad fue el mal tiempo, con lluvias y jornadas poco favorables para las actividades al aire libre.
El fenómeno climático asociado a El Niño volvió a poner en evidencia cuánto depende la actividad turística de las condiciones meteorológicas, especialmente en un destino donde la costa y los espacios abiertos constituyen parte fundamental de la oferta.
Ante las dificultades para aprovechar la playa, vecinos y visitantes se volcaron a los principales circuitos comerciales y recreativos. Las calles Güemes y los centros comerciales tradicionales registraron circulación de personas.
Partido de La Costa
«No fue un fin de semana largo masivo como en otras épocas», expresó el empresario hotelero Carlos Roux en su análisis del movimiento turístico en La Costa. Sostuvo que las condiciones climáticas afectaron las reservas, pese a las numerosas consultas recibidas, y que la ocupación rondó entre el 30% y el 50%.
«Hubo un aumento de tarifas, y ese ajuste nosotros no lo podemos hacer porque perdemos ventas y la gente no lo paga. El ajuste lo paga el que tiene el negocio, el cliente no lo quiere pagar. Entonces la cosa se pone bastante brava, y los eventos deportivos lo que han hecho es incrementar nuestra ocupación y poder llegar a equilibrar un poco las cuentas», explicó Roux.
Por último, el empresario anticipó que para noviembre, diciembre y durante la próxima temporada de verano podría registrarse un incremento de entre un 20% y un 25% en el valor de las tarifas hoteleras.