A poco más de un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, Jorge García Cuerva, trazó un diagnóstico sobre la situación social del país y aseguró que el Pontífice se encontrará con una Argentina «herida» y atravesada por divisiones.
Las declaraciones fueron realizadas este viernes, luego de una misa en la Catedral Metropolitana y en la antesala de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján. «Se va a encontrar con una Argentina herida, una Argentina dividida, con esa famosa grieta», expresó García Cuerva al referirse a la próxima visita de León XIV.
El arzobispo agregó que observa un país donde «la descalificación y la intolerancia están a la orden del día» y puso especial énfasis en la situación de las personas que atraviesan dificultades económicas.
Uno de los ejes centrales de sus declaraciones fue la situación social. Sostuvo que al Papa lo espera una Argentina en la que un porcentaje importante de la población atraviesa dificultades y donde existen «hermanos muy pobres desde hace muchos años».
También utilizó una experiencia familiar para describir su visión sobre la persistencia de los problemas: «Una Argentina que está en crisis hace muchos años. Mi abuelo me decía: ‘Cuando vos crezcas, seguramente Argentina va a salir adelante’. Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación».
Sus declaraciones se producen después de conocerse los últimos indicadores de pobreza del primer semestre de 2026 y en medio de los preparativos para la llegada de León XIV, prevista para noviembre.
Por último, más allá de su diagnóstico, García Cuerva, también destacó la capacidad de una parte importante de la sociedad para continuar adelante: según señaló, el Papa encontrará también «argentinos trabajadores que todos los días se levantan», que apuestan por sus familias y continúan esforzándose.
