El Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires participará de la puesta en marcha de un sistema de observación marino-costero, tras la oficialización del Decreto 128/26 que ratifica el convenio firmado a fines de 2025 con el CONICET.
La iniciativa se desarrollará en articulación con la Red de Investigación de Estresores Marino-Costeros en Latinoamérica y el Caribe (REMARCO), una red científica internacional con presencia en cerca de 20 países de la región, y permitirá fortalecer el monitoreo ambiental a lo largo de toda la Costa Atlántica bonaerense.
En el marco del acuerdo se instalarán estaciones de monitoreo continuo en puntos estratégicos como Santa Teresita, Villa Gesell, Mar Chiquita y Mar del Plata. Estos dispositivos relevarán en tiempo real información clave sobre el estado del ambiente marino y costero, incluyendo zonas de transición entre ecosistemas terrestres y oceánicos.
“Esta articulación es fundamental tanto para el Ministerio como para las y los bonaerenses, ya que gracias al trabajo conjunto con REMARCO podremos monitorear en tiempo real, y a lo largo de toda la costa bonaerense, las variables ambientales más sensibles y así anticipar procesos que van desde la acidificación oceánica hasta la contaminación por microplásticos, entre otros temas estratégicos. Además, podremos reportar desde la Provincia de Buenos Aires a las Naciones Unidas el ODS 14, vinculado con la vida en el mar; algo que desde el gobierno nacional no solo no hacen sino que niegan, así como niegan el cambio climático”, expresó la ministra Daniela Vilar.
El trabajo conjunto apuntará a analizar los denominados estresores marino-costeros, es decir, factores —muchas veces vinculados a actividades humanas— que impactan sobre el equilibrio ecológico. Entre las variables a monitorear se encuentran la acidificación del agua, las floraciones de algas nocivas, la presencia de microplásticos y otros contaminantes emergentes.
Con esta iniciativa, y en el marco de Pampa Azul Bonaerense, la Provincia consolida una política pública marino-costera basada en evidencia científica, articulación internacional y planificación estratégica, fortaleciendo la protección de la biodiversidad y el cuidado del mar como bien común fundamental para el desarrollo sostenible.