La iniciativa había obtenido dictamen favorable de la Comisión de Educación y Cultura el pasado 2 de septiembre y busca introducir la educación emocional de manera transversal en los niveles inicial, primario y secundario.
En concreto, el proyecto incorpora como objetivo de la educación inicial la promoción de la personalidad a través de la educación emocional. También establece que las escuelas primarias deberán implementar recursos pedagógicos que permitan a los alumnos identificar, procesar, internalizar y expresar emociones de manera saludable.
Para el nivel secundario, la propuesta plantea estimular el desarrollo personal de los adolescentes mediante herramientas pedagógicas vinculadas a la educación emocional, con el objetivo de fortalecer capacidades para afrontar conflictos, frustraciones y desafíos propios de esa etapa.
En los fundamentos de la iniciativa, Fama argumenta que en los últimos años se observó un aumento de situaciones de ansiedad, depresión, trastornos del sueño, problemas de conducta y otras afecciones que impactan especialmente en niños y adolescentes. En ese sentido, sostuvo que la incorporación de la educación emocional constituye una herramienta de promoción y prevención primaria de la salud mental.
El legislador destacó además que el sistema educativo históricamente puso el foco en el desarrollo cognitivo y en menor medida en el aspecto emocional, pese a que las habilidades socioemocionales resultan clave para la convivencia, la autoestima, la empatía, la resolución de conflictos y el desarrollo integral de los estudiantes.
Entre los antecedentes mencionados en el proyecto se encuentran recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre el desarrollo de habilidades para la vida y experiencias legislativas adoptadas por provincias como Corrientes y Misiones, que ya cuentan con normas específicas sobre educación emocional.