La dispersión normativa, las diferencias existentes en su aplicación, la ausencia de una demarcación integral y permanentemente actualizada de la línea de ribera y la existencia de loteos históricos proyectados sobre sistemas de médanos, amerita la creación de un régimen provincial específico e integral.
En ese marco, Neumann presentó un nuevo régimen con el objetivo de preservar las playas, médanos y demás ambientes; prevenir la ocupación de áreas sometidas a inundación y otros riesgos; evitar las construcciones sobre ambientes costeros; promover la recuperación de sectores degradados; incorporar criterios de adaptación frente a eventos meteorológicos extremos y establecer mecanismos de monitoreo y planificación permanentes.
Sin embargo, la senadora provincial aclaró que el propósito de esta ley no es impedir el desarrollo de las localidades marítimas bonaerenses, sino establecer reglas claras que permitan que ese desarrollo continúe sin reproducir sobre nuevos sectores los problemas que actualmente deben afrontarse en aquellos lugares donde la urbanización avanzó sobre el sistema costero.
Al respecto, Neumann recalcó: “Preservar los sectores naturales que todavía existen, recuperar aquellos que puedan ser restaurados, revisar urbanizaciones nunca consolidadas, impedir nuevas ocupaciones incompatibles con la dinámica litoral y establecer criterios claros constituye no sólo una política de protección ambiental, sino también una política de prevención, ordenamiento territorial y administración responsable de los recursos públicos”.
Según detalló la legisladora boina blanca, el nuevo régimen será aplicable a todo el litoral marítimo incluyendo playas, médanos, acantilados, desembocaduras, albuferas y demás ambientes vinculados funcionalmente con la dinámica costera, sin perjuicio de las competencias que corresponden al Estado nacional, provincial y municipal.
“La experiencia acumulada durante décadas y el conocimiento científico disponible permiten hoy comprender con mayor precisión la relación existente entre urbanización, médanos, playas, erosión y riesgo costero, corresponde que ese conocimiento sea incorporado de manera sistemática al ordenamiento territorial y a las decisiones públicas”, cerró la senadora bonaerense.
Punto por punto lo que establece el régimen de Neumann
En la iniciativa, la legisladora del partido centenario propone una serie de herramientas para regular las intervenciones sobre la costa marítima bonaerense, con especial atención a las urbanizaciones en zonas ambientalmente vulnerables. Entre sus principales medidas, se destacan:
- Protección de playas y médanos: busca preservar los sistemas naturales que sostienen la dinámica costera y evitar intervenciones que alteren su funcionamiento.
- Restricciones en zonas de riesgo: plantea prevenir nuevas ocupaciones y construcciones en áreas expuestas a la erosión, las inundaciones y otros procesos naturales que puedan comprometer su estabilidad.
- Revisión de loteos no consolidados: propone evaluar los fraccionamientos costeros aprobados que todavía no se desarrollaron plenamente, para determinar si son compatibles con las condiciones ambientales actuales.
- Recuperación de sectores degradados: contempla medidas para restaurar ambientes costeros afectados por la urbanización y otras intervenciones humanas.
- Planificación y monitoreo permanente: impulsa la actualización de la demarcación de la línea de ribera y la generación de información para orientar las decisiones sobre el uso y la ocupación del territorio.
- Evaluación de intervenciones: prevé revisar las obras y los proyectos que puedan modificar la dinámica litoral, incorporando criterios ambientales y de prevención de riesgos.
- Herramientas para recuperar áreas costeras: contempla mecanismos de intervención estatal, como acuerdos, compensaciones y adquisición de tierras, para proteger sectores de valor ambiental o revertir situaciones incompatibles con el régimen propuesto.
- Responsabilidad frente a la dinámica natural: establece criterios para evitar que el Estado quede automáticamente obligado a defender construcciones privadas frente a procesos naturales de erosión y transformación de la costa.
