Ese número rojo en las ventas implicó que ayer se notificaron «tres despidos de conveniados que se suman a otra desvinculación mayor de 30 trabajadores fuera de convenio» que están llevando adelante cortes en el camino de acceso a la planta «porque las indemnizaciones no se están pagando, de acuerdo» explica el cuadro de situación Ariel Castillo, secretario general del Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la Patagonia. También, según detalla «se está afectando la cadena de pagos a proveedores generales y contratistas».
El carbonato de sodio se vende, entre otras, a las industrias del vidrio y de parabrisas, ambas también en caída libre. El refugio, entonces, es la industria del litio. Pero hay otro escollo: el costo logístico para llevar el insumo de Río Negro a Catamarca, Salta o Jujuy -que es donde se encuentran las minas de litio- es muy alto.
En números: producir una tonelada del producto sale 350 USD/TN versus los 200 dólares que cuesta la tonelada traída de China o India: «Es imposible competir en este esquema de apertura indiscriminada», afirma Castillo. Y agrega: «Lo que llega de China es de tercera o cuarta calidad en vez de ser de primera o segunda como el que se produce acá».
Explica el cuadro de situación: «ALPAT tiene abierto, desde hace unos meses, un Procedimiento Preventivo de Crisis y paga en tres cuotas los salarios«. Y ahonda: «Por estos despidos estamos en conversación directa con Fabián de Sousa que es quien maneja la compañía: se puso al frente de la reestructuración que se necesita para adecuar a la empresa para mejorar más la competitividad, pero siempre se habló de no tocar a nadie bajo convenio«. Completa: «Nosotros vamos por la reincorporación».
