El contexto doméstico vuelve todavía más atractiva esa oportunidad. Después de la repercusión que tuvo el gesto de los jugadores de la selección argentina durante el último Mundial FIFA 2026, distintas encuestas mostraron que la soberanía sobre las islas conserva un fuerte respaldo social, al mismo tiempo que creció la percepción de que el Gobierno le presta poca atención a la cuestión Malvinas.
El dato central para leer la maniobra de Trump es que Estados Unidos mantiene desde la guerra de 1982 una posición históricamente cautelosa sobre el conflicto. Por eso, que el presidente haya decidido decir públicamente que está revisando esa postura representa una señal política relevante, pero no equivale todavía a un reconocimiento de la soberanía argentina ni a una negociación entre Washington, Buenos Aires y Londres.