La ley exige la implementación de sistemas de anclaje, contrapesos y sujeción para toda estructura deportiva de más de 20 kilos, así como protectores acolchonados en columnas, postes y paredes, y certificaciones técnicas emitidas por profesionales matriculados.
La norma también establece que los arcos deberán permanecer en posición horizontal cuando no estén correctamente fijados, y que los elementos desmontables deben guardarse de forma segura fuera de uso. Para los aros de básquet móviles, se requerirán contrapesos que aseguren su estabilidad.
La norma prevé además controles periódicos a cargo de profesionales, quienes otorgarán un certificado de aptitud que deberá exhibirse en lugar visible en cada instalación. La fiscalización recaerá en los municipios, que actuarán como autoridad de aplicación con facultades para inspeccionar, promover campañas de concientización y aplicar sanciones en caso de incumplimiento.
Las entidades alcanzadas dispondrán de un plazo de un año para adecuar sus instalaciones, con posibilidad de una prórroga adicional si la reglamentación lo determina, con el objetivo de prevenir que tragedias como la que motivó la ley vuelvan a repetirse.
