El avance del proceso de privatización de los corredores viales nacionales comenzó a tener consecuencias concretas en Pergamino. Alrededor de 20 trabajadores vinculados a tareas de seguridad y asistencia vial quedaron fuera del nuevo esquema tras el cierre de la base ubicada sobre la Ruta 8, en inmediaciones del club Gimnasia.
Los trabajadores tuvieron el 9 de septiembre su último día de trabajo y quedaron sin continuidad laboral con el nuevo concesionario, en el marco del proceso privatizador impulsado por el Gobierno de Javier Milei sobre la estructura de Corredores Viales S.A.
Uno de los damnificados explicó que la base de Pergamino había comenzado a funcionar en 2020: «Nosotros en el 2020 vinimos a Pergamino para poner una base de seguridad vial bajo las órdenes de Corredores Viales. Hoy este Gobierno decide disolver Corredores Viales, que era 51 por ciento del Estado y 49 por ciento de Vialidad Nacional, y larga todo lo que era el tramo 4, toda la Ruta 8, a privatización».
La nueva concesión quedó en manos de Vial 8, que utilizará tres bases de seguridad vial en Solís, Venado Tuerto y Sampacho, mientras Pergamino y Larena dejarán de cumplir esa función.
«De tener cinco móviles y dos grúas, pasamos a tener tres móviles, y las grúas, que eran de la empresa, pasaron a ser tercerizadas», explicó el trabajador, quien cuestionó que «los pliegos se prepararon muy a favor de las empresas, preparando el escenario para trabajar prácticamente sin cabinas de cobro, sin personal, automatizando todo».
