La decisión fue adoptada "por unanimidad" por los miembros de la organización, con sede en París, según anunció su director ejecutivo, Fatih Birol. El volumen liberado supera ampliamente las intervenciones anteriores del organismo y busca compensar la interrupción del suministro causada por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
"Elos países de la AIE pondrán 400 millones de barriles de petróleo a disposición del mercado para compensar la pérdida de suministro por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz", afirmó Birol en una declaración difundida en video. El funcionario señaló que se trata de "la mayor liberación de reservas de emergencia en la historia de nuestra agencia".
La medida se produce en medio de la guerra en Medio Oriente iniciada el 28 de febrero, que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán y que ya comenzó a afectar el comercio mundial de energía.
Los ataques y la escalada militar en la región interrumpieron el tránsito de buques en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico ubicado entre Irán y Omán, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
Cada día, cerca de 15 millones de barriles de crudo y otros 5 millones de barriles de productos refinados atraviesan ese estrecho, lo que representa alrededor del 20% del transporte marítimo mundial de petróleo. La interrupción del tráfico generó preocupaciones sobre el suministro energético global y presiones alcistas en los precios del crudo.
Según explicó la agencia, la liberación de petróleo se realizará de manera gradual, con un calendario adaptado a las circunstancias de cada país miembro.
El objetivo inmediato es amortiguar la volatilidad de los precios y garantizar que el mercado disponga de suministros suficientes mientras persista la crisis energética generada por el conflicto.
Sin embargo, el director del organismo advirtió que la medida solo puede funcionar como un paliativo temporal. "Lo más importante para el retorno a flujos estables de petróleo y gas es la reanudación del tránsito a través del estrecho de Ormuz", señaló Birol.
La escalada militar también provocó problemas logísticos adicionales para la industria energética. La falta de rutas seguras para transportar el crudo y la escasez de capacidad de almacenamiento obligaron a algunos productores de Medio Oriente a reducir la producción.
El anuncio de la liberación de reservas coincide con las discusiones entre los líderes del G7, el grupo de las principales economías industrializadas, que analizan las consecuencias económicas del conflicto.
Algunos países comenzaron a actuar de manera inmediata. Japón, que posee una de las mayores reservas estratégicas del mundo, anunció que liberará parte de sus existencias a partir del lunes.
Alemania también confirmó que pondrá en el mercado una parte de sus reservas de petróleo, en línea con la decisión coordinada de la AIE. La ministra de Economía alemana, Katherina Reiche, indicó que su país aportará 2,64 millones de toneladas de crudo como parte del esfuerzo conjunto.
400 millones de barriles de petróleo serán liberados por los países miembros de la AIE. El estrecho de Ormuz transporta cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo. La organización posee más de 1.200 millones de barriles de reservas públicas de emergencia. Otros 600 millones de barriles están almacenados por la industria bajo obligaciones gubernamentales. La intervención constituye la sexta liberación coordinada de reservas en la historia de la AIE.
"Alemania respalda el principio de solidaridad energética entre los miembros de la AIE", afirmó la funcionaria.
Austria, por su parte, anunció que liberará parte de su reserva de petróleo de emergencia y ampliará sus reservas estratégicas de gas para reforzar su seguridad energética frente a la crisis.
La decisión anunciada representa una de las mayores intervenciones coordinadas en el mercado energético global desde la creación de la agencia en 1974, tras el embargo petrolero árabe. Mientras persista la interrupción del tránsito en el Golfo Pérsico, el ritmo al que esos barriles ingresen al mercado será clave para determinar si la medida logra estabilizar los precios del petróleo