La Justicia sospecha que Sur Finanzas vació sus cajas fuertes antes de los allanamientos que se produjeron entre el lunes y el martes de esta semana y que la sede de Pinamar funcionaba como una dependencia utilizada para operar con monotributistas de baja categoría que movían cifras millonarias.
La presunción surge de dos elementos: el bajo monto hallado en los procedimientos y maniobras que, según la Policía, indican un “vaciamiento reciente” de las cajas en cuestión.
De acuerdo con fuentes policiales, solo una empleada parecía tener acceso completo al edificio, incluidas oficinas y caja fuerte. En conversaciones informales con los agentes, empleados del lugar describieron un movimiento inusual: “Personas llegaban en motitos tipo Rappi (app de delivery), mal vestidas y con apariencia de no mover mucho dinero, pero operaban cifras millonarias”. Según remarcaron, la escena era “muy similar” a lo denunciado por la DGI.
Ese comportamiento se vincula con otra línea central de la causa: el uso de monotributistas de categorías bajas para realizar operaciones desproporcionadas respecto de su capacidad económica