Es preciso mencionar que, la crisis se inició hace dos meses, cuando el intendente kicillofista Gustavo Barrera firmó un decreto que dejó sin efecto el barrido manual de calles de la ciudad ubicada en la costa bonaerense, lo que derivó en la pérdida de puestos de trabajo y se profundizó con la reciente votación del cuerpo legislativo municipal que dejó sin financiamiento la recolección.
En ese contexto, Moyano cuestionó con dureza a los concejales de Villa Gesell que respaldaron la medida y sostuvo que el gremio no permitirá recortes que afecten a los trabajadores. “Hoy tenemos 45 compañeros y compañeras despedidos y, si bien estamos en una conciliación obligatoria y los trabajadores prestan servicio, en el día de ayer el Concejo Deliberante, con nueve ratas concejales contra siete, han sacado el servicio de recolección y barrido manual de calle”, disparó el líder de Camioneros.
Para definir los pasos a seguir, el Sindicato de Camioneros convocó a un plenario bonaerense que reunirá a más de 1.500 delegados de la rama de recolección de residuos, con el objetivo de delinear un plan de acción frente a lo que consideran un ataque a la estabilidad laboral en el sector. En esa línea, Moyano adelantó que durante el encuentro se evaluarán distintas medidas de fuerza que podrían escalar a nivel provincial.
Mientras tanto, el secretario gremial de los recolectores de basura y barrenderos de Villa Gesell, Marcelo Aparicio, se encuentra desde este lunes en la sede municipal junto a otros referentes sindicales, entre ellos Damián Comas, donde encabezan las protestas. En la misma línea, el referente sindical cuestionó la falta de aprobación del presupuesto para el sector y advirtió sobre el impacto directo en las familias: “No aprobar el presupuesto es una irresponsabilidad. Están poniendo en riesgo el trabajo de nuestros compañeros y el sustento de sus familias”.

Es que, el gremio remarcó que no aceptará ningún intento de flexibilización laboral ni la pérdida de puestos de trabajo y advirtió que responderá ante cualquier recorte. “Si tocan un puesto de trabajo, van a tener respuesta. No vamos a permitir despidos ni que los trabajadores paguen las consecuencias de decisiones políticas. Los trabajadores no son la variable de ajuste. Vamos a defender cada puesto con la fuerza que sea necesaria”, sostuvo Aparicio.
En tanto, desde el Sindicato de Camioneros también manifestaron su preocupación por la posibilidad de que la decisión adoptada en Villa Gesell se replique en otros municipios de la provincia de Buenos Aires, en un contexto de dificultades financieras que podrían derivar en recortes de servicios. El antecedente más cercano fue el conflicto registrado a fines de marzo en La Plata, donde Moyano y Aparicio encabezaron asambleas frente a la empresa Esur para frenar despidos, en una situación que también motivó pedidos de intervención al gobernador Axel Kicillof.
En este escenario, los 45 trabajadores despedidos del sector de barrido y recolección de basura de Villa Gesell continúan con la prestación de servicios bajo el marco de la conciliación obligatoria, mientras el resultado del plenario convocado por el gremio liderado por Moyano será clave para determinar si el conflicto que hoy aqueja a la localidad liderada por Barrera escala a un paro general en la provincia de Buenos Aires o se resuelve en una sala municipal.
Qué pasó en el Concejo Deliberante de Villa Gesell
Cabe destacar que la sesión del lunes del Concejo Deliberante de Villa Gesell terminó en un fuerte escándalo, luego de que al menos tres concejales de la alianza opositora entre el PRO y La Libertad Avanza resultaran agredidos tras un nuevo rechazo al Presupuesto 2026, en plena tensión política con la gestión del intendente Barrera.
Desde el PRO bonaerense denunciaron que los ataques fueron protagonizados por una “patota” sindical vinculada al jefe comunal, a quien ubicaron dentro del esquema político que conduce Axel Kicillof. Los dirigentes amarillos sostuvieron que la agresión ocurrió luego de que la oposición se negara a acompañar el proyecto, estimado en $64 mil millones, lo que duplicaría los recursos que la oposición considera “necesarios”.

En tanto, los incidentes comenzaron minutos después de la votación negativa, cuando parte de la comitiva presente en el lugar arrojó una botella hacia el sector de la oposición. El conflicto derivó en gritos, empujones y momentos de desorden generalizado que quedaron registrados en videos que luego circularon a través de redes sociales.
Ante este panorama, una de las ediles atacadas durante la sesión, Clarisa Armando, relató que recibió insultos cara a cara y que además sufrió el impacto de una botella con agua. “Las imágenes son claras: concejales agredidos dentro del HCD por no aprobar un presupuesto invotable. Así se maneja Gustavo Barrera: presión y violencia cuando no consigue lo que quiere. No vamos a claudicar: no le tenemos miedo”, afirmó Armando.
De acuerdo con un medio local, en el recinto también había presencia de sindicalistas de Camioneros y de los municipales, en un contexto donde los servicios comunales dependen del presupuesto en debate. La misma fuente consignó que el oficialismo no cuenta con los votos suficientes para avanzar con la aprobación del proyecto, lo que acrecentó el malestar de los trabajadores por la negativa opositora.

Tras los incidentes, los concejales opositores radicaron una denuncia policial y permanecieron varias horas dentro del edificio bajo un estricto operativo de seguridad. En paralelo, los bloques de Alianza La Libertad Avanza, PRO Villa Gesell, Somos UCR y Consolidación Argentina UVG emitieron un comunicado conjunto en el que expresaron su “más enérgico repudio a los gravísimos hechos de violencia ocurridos en el Honorable Concejo Deliberante” y responsabilizaron directamente al alcalde kicillofista.
