Uno de los aspectos más controvertidos es que la empresa adjudicataria habría sido la única oferente en la licitación, lo que limita la competencia y despierta dudas sobre la transparencia del proceso.
A más de medio año de la adjudicación, la falta de avances visibles en las obras también encendió alarmas. La ausencia de información oficial y de resultados concretos derivó en nuevas denuncias y pedidos de informes por parte de la oposición.
El retraso en la ejecución del proyecto no solo plantea interrogantes sobre la empresa concesionaria, sino también sobre la capacidad de la Intendencia del partido de General Pueyrredón -que desde el 10 de diciembre del 2025 encabeza Agustín Neme-. para fiscalizar el cumplimiento de los contratos.
Concejales opositores han reclamado reiteradamente acceso al contrato de concesión y al plan de obras, señalando que la información disponible es insuficiente y poco transparente.
Este déficit de control aparece como uno de los ejes centrales del problema: la falta de seguimiento técnico y político permite que los compromisos asumidos por privados no se materialicen en tiempo y forma.
El caso Minella no es aislado. En distintos ámbitos de la gestión pública local se observan situaciones similares: procesos licitatorios con baja o nula competencia, adjudicaciones a empresas con capacidad económica cuestionada, demoras o incumplimientos en la ejecución de obras y falta de información pública sobre contratos y avances
Estos elementos configuran un patrón que excede un caso puntual y sugiere graves problemas en la administración de concesiones.
La intervención de la Justicia en este tipo de procesos refleja la gravedad de las denuncias. En el caso del Minella, el fiscal advirtió sobre un posible perjuicio al patrimonio público y la necesidad de determinar responsabilidades tanto de funcionarios como de empresarios.
La eventual confirmación de irregularidades podría derivar en consecuencias penales y administrativas, además de comprometer inversiones estratégicas para la ciudad.