El monto se sumará a los magros 404 mil pesos brutos que percibe una persona que cobra el haber mínimo, es decir poco menos de un tercio de la canasta básica total que en abril de este año fue de 1.470.000 pesos.
El bono para jubilados, pensionados y beneficiarios del sistema previsional administrado por la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) fue oficializado en el Decreto 399/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni y el ministro Federico Sturzenegger.
Alcanzará también a titulares de prestaciones contributivas previsionales, beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y personas que perciben pensiones no contributivas por vejez, invalidez, madres de siete hijos o más y otras pensiones graciables.
El Gobierno fundamentó la decisión en la necesidad de sostener el poder adquisitivo de los adultos mayores de menores ingresos, como si con 70 mil pesos pudieran satisfacer los gastos de la inflación cotidiana que sube por encima de la que registran los índices oficiales.
La norma señala que los beneficios deberán encontrarse vigentes en el mensual en que se efectúe la liquidación para acceder al pago y dispone que el bono tendrá carácter no remunerativo, es decir que no se tendrá en cuenta para el aguinaldo.
Asimismo, el decreto establece que quienes perciban un monto igual o inferior al haber mínimo previsional garantizado cobrarán el bono completo, mientras que quienes superen ese haber recibirán un monto equivalente al necesario para alcanzar el tope del haber mínimo más el bono.