La crisis del consumo masivo sigue cobrándose víctimas entre las grandes cadenas comerciales. En las últimas horas, la firma mayorista Diarco dispuso el cierre definitivo de su sucursal ubicada sobre la Colectora 9 de Julio al 1125, en la localidad neuquina de Junín de los Andes. La medida dejó en situación de incertidumbre laboral a cerca de doce empleados y representa el cuarto punto de venta que la empresa desactiva en menos de dos meses.
Según reporta el sitio Infogremiales, el cierre de Junín de los Andes se suma a una seguidilla de cierres en el territorio bonaerense. El primero fue el de Jáuregui, en el partido de Luján, donde tras cinco años de actividad la baja en la facturación obligó a bajar las persianas y afectó a unos 30 trabajadores directos.
Le siguió Zárate, cuya sucursal del microcentro había sido inaugurada apenas seis meses antes y cesó sus actividades al no lograr cubrir los costos operativos. El tercero fue Tres Arroyos, donde la empresa interrumpió de manera intempestiva las ventas en su local de la avenida San Martín, dejando sin empleo a una docena de personas. A estos se suman cierres anteriores en Lanús Oeste, Gualeguaychú, Concordia, Sáenz Peña y Concepción, en Tucumán.
El contexto
El contexto que explica esta ola de cierres es el derrumbe del consumo y la imposibilidad de trasladar los costos fijos a los precios finales. Los datos oficiales del INDEC confirman la tendencia: las ventas en autoservicios mayoristas anotaron una caída interanual del 3,1% en junio y acumularon una retracción del 3% en el primer semestre de 2026, un escenario que golpea de lleno a un segmento que durante años ganó relevancia entre consumidores y pequeños comercios.
Impacto en las economías locales
El impacto de estos cierres trasciende lo laboral y golpea a las economías locales. En Junín de los Andes, la salida de una cadena de alcance nacional plantea interrogantes sobre la situación del sector comercial y las posibilidades reales de sostener el empleo. La situación de Diarco no es aislada: mientras competidores del rubro como Caromar solicitaron el concurso preventivo de acreedores para evitar la quiebra, la cadena Yaguar avanza en la reducción de superficies, programas de retiros voluntarios y el cierre de bocas con saldo negativo.
