El Gobierno busca que parte de los US$170.000 millones que circulan fuera del sistema financiero se vuelquen al consumo o la inversión, y el mecanismo ofrece un «tapón fiscal» a quienes se adhieran, evitando que ARCA enfoque sus controles en las variaciones patrimoniales.
El Ejecutivo prorrogó por segunda vez la presentación de la declaración jurada de Ganancias, con vencimiento ahora fijado para el 27 de agosto, y envió al Congreso un nuevo proyecto de Inocencia Fiscal que ampliaría el universo de habilitados, actualmente limitado a ingresos de hasta $1.000 millones o patrimonio de hasta $10.000 millones.
El tributarista Santiago Sáenz Valiente señaló que la eventual sanción de la nueva ley podría disparar aún más las adhesiones, sobre todo entre quienes tienen mayores montos no declarados.
El contador Guillermo Poch, en tanto, aclaró que ingresar al régimen no implica reconocer una evasión previa, sino que simplifica la preparación de la declaración jurada sin eximir de la correcta liquidación del impuesto. El dato refleja un creciente interés por regularizar ahorros en un contexto de incentivos oficiales para dinamizar la economía.
