Lo que hoy se presenta como una salida negociada podría derivar en el cese definitivo de operaciones de la cantera, aunque la empresa aún no lo ha confirmado oficialmente. Esta posibilidad, de concretarse, agravaría aún más la preocupación que ya recorrer el sector minero olavarriense, que en los últimos tres años ha sufrido una caída sostenida de su actividad con consecuencias directas en el entramado productivo y social del distrito.
Incertidumbre
En este escenario, las negociaciones se centran en las condiciones y montos de las indemnizaciones ofrecidas, mientras los trabajadores evalúan la propuesta. La incertidumbre se instala como moneda corriente en un sector que, antaño motor de la economía local, hoy parece navegar a la deriva sin que asomen en el horizonte políticas que revitalicen la actividad.
Precedente
El desenlace de estas conversaciones podría sentar un precedente para el resto de las canteras de la zona, todas ellas acechadas por la misma tormenta.
