El hecho ocurrió durante una feria de ciencias organizada por la institución. Según testigos, al encender el mecanismo del volcán artificial, las llamas se propagaron rápidamente y el artefacto estalló con gran fuerza, provocando una escena de caos y desesperación.
Fragmentos del material utilizado alcanzaron a estudiantes y padres que observaban la demostración, generando cortes, contusiones y quemaduras.
“Fue un estruendo tremendo. Los chicos gritaban, había sangre y nadie entendía qué había pasado”, contó una madre al medio local La Opinión.
Además de la estudiante trasladada a Buenos Aires, varios jóvenes permanecen internados en el Hospital San José bajo observación médica. Entre los heridos también se encuentran algunos adultos que acompañaban el evento.
El siniestro causó gran conmoción en la comunidad educativa y en los vecinos de la zona, ya que lo que debía ser una actividad didáctica terminó en una tragedia inesperada.
Personal de emergencias y bomberos acudió de inmediato al establecimiento para asistir a las víctimas y controlar la situación.