Como es tradición, Kicillof hablará ante los 92 diputados y los 46 senadores provinciales que integran ambas cámaras, aunque ahora lo hará por primera vez tras el recambio legislativo de diciembre que reconfiguró el mapa legislativo y que tiene a los libertarios como principal oposición a su gestión. A diferencia de otros años, no está previsto escenario ni acto en la calle luego del discurso.
El gobernador combinará un balance de su gestión 2025 con definiciones políticas de alcance nacional. Volverá a confrontar con el modelo económico de Milei y detallará cuál viene siendo el impacto de las políticas libertarias para cada sector productivo bonaerense.
El bonaerense le reclamará una vez más a Milei por la deuda que la Nación mantiene con la provincia por recortes de programas, obras paralizadas, deudas directas y el impacto de la política económica que deteriora la producción y la recaudación tributaria. La pérdida de recursos asciende ya a 22,2 billones de pesos, lo que en La Plata califican como «un ahogo económico inédito».
Kicillof repasará lo realizado el año pasado en materia de educación, salud, obras públicas y seguridad, entre otras áreas que consideran esenciales, para diferenciarse y contrastar con el ajuste nacional. Y en este marco, pondrá en valor su modelo de gestión como contracara del libertario y planteará que es posible también hacer lo mismo en 2027 a nivel nacional.
De hecho, el mandatario viene dando señales en clave electoral en sus últimas apariciones públicas, como la de esta semana en el inicio de obra del Teatro de Lago, en La Plata. «Hay que permanecer unidos, saber para dónde vamos, no bajar los brazos. Faltan menos de dos años para que cambie de nuevo la Argentina», disparó dando a entender que apuesta a gobernar la Argentina luego de la actual gestión.
