La UADE difundió en su plataforma WebCampus y cartelería un instructivo detallado de las prendas 'inadecuadas', argumentando que busca 'fortalecer un entorno de convivencia, inclusión y respeto mutuo' y una 'presentación personal adecuada al ámbito universitario y coherente con la formación profesional que se brinda'.
Entre la extensa lista de vestimenta 'no permitida' se encuentran:
Las 'vestimentas adecuadas', en contraste, incluyen remeras y camisas sin escotes, pantalones largos, faldas y vestidos 'de largo adecuado' (altura de la rodilla) y calzado cerrado.
La polémica no tardó en explotar. Si bien la universidad argumentó que la medida 'no se trata de una nueva disposición, sino de la continuidad de una norma que siempre estuvo vigente', los alumnos y usuarios de redes sociales no lo interpretaron así.
Una de las críticas más resonantes vino de la usuaria @desikuku, quien denunció lo ocurrido a una amiga: 'Estaba con la remera más tranqui de la vida y la retaron por el nuevo CÓDIGO DE VESTIMENTA en UADE porque ‘se le ve la panza’. ¿En qué siglo estamos? Hay que matarlos. Machirulismo y aceptación del código por alumnos mayores de edad porque la empresa en la que trabajaremos merece una vestimenta formal'.
La UADE no solo endureció los controles en la presencialidad, sino que extendió las exigencias a las clases virtuales o híbridas, solicitando 'conservar los mismos criterios' por respeto a la 'investidura académica'.
Sin embargo, para muchos estudiantes y críticos, la medida representa una limitación a la libertad individual y una visión anticuada de lo que debe ser un ambiente educativo en el siglo XXI.