Desde el Air Force One, en donde se alistaba para su viaje desde Florida a Washington, Trump habló sobre el futuro de la administración de la política regional. Y no dudó en señalar lo que considera una situación insostenible: todo esto en medio de los interrogantes sobre la reciente incursión en Venezuela, con la captura del dictador Nicolás Maduro, y la postura de su administración, de recuperar a los vecinos de la región que, según él, están “enfermos” por el socialismo.
“Venezuela está enferma, Colombia también está muy enferma. Gobernada por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos, y no va a estar haciéndolo por mucho tiempo, déjame decirte”, afirmó Donald Trump al medio presente durante el vuelo presidencial, en el que dejó clara su posición frente a cómo desde Colombia Petro insiste en defender su postura y, entre otras, calificar la detención de Maduro como un secuestro.
Y es que, consultado sobre el alcance de sus palabras, Trump reiteró su amenaza explícita respecto a la continuidad del primer mandatario colombiano. “No va a estar haciéndolo por mucho tiempo. Él tiene procesadoras de cocaína y fábricas de cocaína. No va a estar haciéndolo por mucho tiempo”, aseguró Trump, que sugirió con ello que la administración estadounidense contempla medidas de mayor envergadura para atajar lo que considera la principal amenaza del país.
En medio del intercambio con la prensa, en la que también confirmó que hubo muertos cubanos en los bombardeos a Caracas, y aprovecho para enviarle un mensaje a México y Cuba, una de las voces presentes preguntó a Trump si existe la posibilidad de una intervención estadounidense en Colombia. Ante la consulta, Trump respondió de manera directa: “Eh, suena bien para mí. Sí”, expresó el mandatario, en uno de los apartes que más impacto causó de su intervención.