Así lo indicó un informe del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN)  en referencia a esta enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti el cual se caracteriza por ser de color negro con franjas blancas en sus patas y abdomen.


Tras un período de incubación de entre 4 y 10 días, el dengue suele comenzar con fiebre alta de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, molestias detrás de los ojos, náuseas y malestar general.


En algunos casos, entre el tercer y el séptimo día, puede presentarse una fase crítica que coincide con la baja de la fiebre y aumenta el riesgo de complicaciones.


“Es fundamental reconocer los signos de alarma que requieren consulta médica inmediata, como dolor abdominal intenso y persistente, vómitos reiterados, sangrados, somnolencia excesiva o irritabilidad marcada”, advirtió la Dra. Valeria El Haj.


Ante la sospecha de dengue, los especialistas desaconsejan la automedicación y alertan especialmente sobre el uso de antiinflamatorios como ibuprofeno o ácido acetilsalicílico, ya que aumentan el riesgo de sangrado.


“No existe un tratamiento antiviral específico para el dengue. El abordaje es sintomático y de soporte, con especial énfasis en la hidratación y el control clínico. En los cuadros más graves puede ser necesaria la internación y el monitoreo estrecho del paciente”, explicó la directora médica nacional de Ospedyc.


Acciones que ayudan a frenar la circulación del dengue


El Aedes aegypti se reproduce en cualquier objeto que acumule agua limpia, incluso en pequeñas cantidades, sus huevos pueden sobrevivir más de un año en condiciones adversas y eclosionar cuando vuelven a entrar en contacto con el agua, por lo que la eliminación de criaderos debe realizarse de forma constante durante todo el año.


Reducir recipientes con agua acumulada en hogares, patios y espacios comunes es la medida más eficaz para cortar el ciclo de transmisión.


“A nivel personal, el uso de repelentes es una herramienta central de protección. Es importante conocer su concentración, ya que de ella depende el tiempo de acción”, señaló El Haj, ya que, por ejemplo, un repelente con 10% de DEET protege entre 2 y 3 horas, mientras que uno con 25% puede alcanzar unas 6 horas de protección.


En cuanto a la prevención mediante vacunación, en Argentina se encuentra disponible una vacuna contra el dengue para personas mayores de 4 años que se aplica en dos dosis con un intervalo de tres meses y brinda protección frente a los cuatro serotipos del virus.


Aunque no forma parte del Calendario Nacional de Vacunación, está disponible en el sector privado y en algunas jurisdicciones, por lo que se recomienda consultar con el médico para evaluar cada caso.__IP__


“La prevención del dengue requiere información clara, compromiso comunitario y acciones sostenidas. Es una responsabilidad compartida y la principal herramienta para reducir el impacto de la enfermedad”, concluyó la médica.