Tampoco ocupó cargos públicos y dicen que era el poder en las sombras de su padre. Lo poco que se sabe es que el ayatolá tiene la plena confianza de los servicios de inteligencia iraní y la Guardia Revolucionaria, tal vez el verdadero poder que importa en Irán en las últimas décadas por encima de los ayatolá , la Asamblea de Expertos que lo eligió y el mismísimo presidente Masoud Pezeshkian.
Su nombramiento, generó controversia interna porque representa la primera sucesión en un régimen que solía evaluar méritos religiosos, académicos, políticos y cultuales dentro de la lógica del régimen pero lo que abre esta decisión es una suerte de dinastía política dentro del sistema iraní.
Que Mojtaba Khamenei sea el cartel que le permita a la elite militar iraní conducir sin objeciones el nuevo proceso en Medio Oriente explican el momento actual de la guerra y la profundización de la escalada de la guerra.
Como sea, en el mensaje leído por la cadena estatal iraní el líder de régimen adoptó un tono desafiante en donde prometió continuar la confrontación contra los enemigos de Irán. Afirmó que el país buscará vengar a los 'mártires' caídos durante la guerra, entre ellos su propio padre, y aseguró que la República Islámica seguirá defendiendo su soberanía.
También advirtió que Irán podría ampliar el conflicto hacia otros frentes en la región si lo considera necesario. Además, señaló que el estratégico Estrecho de Ormuz -una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo- podría permanecer cerrado como forma de presión contra los adversarios del país, lo que aumenta la posibilidad de un petróleo a 200 dólares que lleve al mundo a una gran recesión, inflación y crisis alimentaria por el encarecimiento de los fertilizantes.